24.5.19









Cae en mis manos esta breve obra narrada por la señora Todd, quien recuerda, durante una tormenta, unos hechos que sucedieron en su pequeño pueblo cuando ella, "La extrajera", llegó en el barco un marinero. Parece sencillo. Es sencillo. Es sencillo pero profundo, porque muchas veces así pasa con la literatura de altura, que casi ocultando palabras llegan a mucho más que mostrándonos todo.

Es «La extranjera» una obra breve e inédita de Orne Jewett en nuestro país. Es «La extrajera» un canto a la mujer escrito a principios del XX, que siempre tiene más mérito. Un canto sobre la soledad y el vacío creado, sí, pero que entonado con las palabras justas convierte esa soledad en apoyo entre mujeres y transforma ese vacío en alianza. A principios de XX, recuerden.

Ay la sutileza narrativa. Cuánto la echaba de menos. A veces hay que recurrir a las voces de hace cien años para entender que sí, que la literatura debe evolucionar y presentarnos formas dispares de narrar, tramas arriesgadas o personajes que rocen el delirio, pero que la lectura lineal, realista, bien contada es también pura belleza.

Orne Jewett relata con sencillez y Clara Fuentes ilustra con sencillez. Porque si la palabra es importante en este libro también lo es la ilustración. Fuentes es expresividad y color. Trazo firme. Rotundidad.

Rasmia ediciones recupera una obra de mujeres, quizá ahora debería escribir mujeres fuertes, que está muy de moda, pero creo que las mujeres tendemos a ser fuertes, así que insisto, Rasmia recupera una obra de mujeres escrita por una mujer e ilustrada por una mujer en el primer número de lo que espero que sea el primero de una buena colección.
Mujeres que evolucionan dentro de un mundo de hombres donde todo era mucha más difícil de lo que es ahora, tanto para nuestra portagonista como para la propia escritora… Pero Jewett no se rinde y consigue hacerse un hueco dentro de la creación literaria.

Por sus palabras y por sus imágenes, que una no sabe en ese pequeño volumen que vale más. Mil palabras, una imagen. O dos, o tres. ¿Para que escoger cuando podemos tenerlo todo?



0 comentarios: