22.4.19




Feria del libro



San Jorge no es día de un solo libro, no es día de paseo y mucho menos es día de postureo. Nadie va al día de libro, y por extensión a cualquier feria del libro,  a que le vean rebuscar entre riadas gentiles, gentil de gente y gentil de gentileza, el libro que se va a leer este año. No, señores. Quien lee un libro o dos al año solo aparece entre tenderetes porque casualidad de las casualidades firma su nuevo mejor autor del mundo.

Los seres, locos o cuerdos según miremos, que poblamos las ferias, salones y días de libros somos animales de letras que nunca tenemos bastantes. Salimos a la calle acicalados casi de domingo en busca de nuevas presas que seguramente acaben en la columna que está a punto de derrumbarse. ¿Quién no tiene en su salón una torre de libros pendientes que roza el desequilibrio?
Esos seres depredadores buscando nuevas víctimas que leer llenamos los San Jorges, los San Jordis y las FL que se nos pongan por delante.

No os dejéis engañar, no. Nosotros no pasamos por ahí de casualidad, nos sabemos de memoria los horarios de firmas, las colocación de los stands, las novedades y hasta la ubicación de restaurantes cutres de comida asquerosa rápida por si no nos da tiempo a ver todos y cada uno de los libros expuestos.

Pero no es solo eso. Nooo. Ni mucho menos. Es que además salimos a la calle el 23 de abril con una idea preconcebida de que libro nos vamos a comprar, máximo dos piensas mientras reconoces que si soplas la pila de libros pendientes provocas un terremoto de grado 6,8 en la escala sismológica de Richter… y entonces llegas y ves la última de Landero, ay, es verdad, si ya lo sabías Rita, las novedades de esa pequeña editorial que tanto te gusta y hasta un autor que oye, a ti mucho no te gusta pero ahí está y hay que saber valorar su esfuerzo. Y ya llevas unos 7 libros y ninguno es el que esperabas comprar.

Esta es la fauna lectora que abarrotará mañana las calles.
No os creáis a esos gurús culturetas que pretenden hacerte creer que mañana Zaragoza está a tope porque quien no lee ha ido a hacerse una foto para su Instagram. No, no y no. Mañana estamos en la calle los lectores. Los que adoramos tanto leer que estamos nerviosos porque sea 23 de Abril de cada año de nuestra vida.
Salimos a la calle los que leemos antes de dormir, en la cola del banco o mientras desayunamos. Somos especie que pretenden hacernos creer que está en vías de extinción. ¡Ja! Nosotros llenamos las calles en cada feria o salón del libro.
Somos lectores y somos muchos. Muchísimos. Y te lo vamos a demostrar.
Solo tienes que mirar a tu alrededor.
Lee y comparte con nosotros lo que leen. Vamos a callar bocas. A besos lectores.

2 comentarios:

Paseando entre páginas dijo...

Interesante forma de verlo. Yo defiendo lo contrario, que la mayoría de gente que va es para pasear y disfrutar del ambiente, o para comprarle un libro a ese sobrinito suyo. Pero me parece que vamos a terminar en tablas porque no tengo datos para defender mi postura, al igual que tú. Sería interesante hacer un estudio al respecto.
yo al final fui y aunque compré tres libros, los compré en mi librería de segunda mano habitual, porque los precios de los libros seguían estando más o menos igual...

RitaPiedrafita dijo...

Yo no tengo datos, por supuesto. Y si irá gente que comprará un libro para regalar, yo compro siempre uno para cada uno de mis hijos. Pero si te fijas, en San Jorge hay mucha gente que lleva varios libros. No hay bolsas vacías como los domingos en los centros comerciales. Tampoco es un día para buscar descuentos, no los hay, como mucho un 10%, es un día para que te firmen un libro o para descubrir las editoriales más pequeñas. Esa es mi visión de San Jorge. Y para hablar de literatura en Zaragoza jajajaj